Teología del Cuerpo · San Juan Pablo II · 8 de abril de 1981
Valoración de la dignidaddel matrimonio y de la familia
La teología del cuerpo como pedagogía
Juan Pablo II muestra que la «teología del cuerpo» no es solo doctrina: es un camino educativo. Asumir el propio cuerpo —masculinidad y feminidad— como don y tarea es la base de la dignidad del matrimonio y de la familia.
«El Creador ha asignado al hombre como tarea el cuerpo, su masculinidad y feminidad»El cuerpo no solo se tiene: se asume como signo de la persona
El cuerpo se vuelve signo auténtico de la persona a través de la madurez espiritual: «el hombre, a través de su madurez espiritual, descubre el significado esponsalicio del propio cuerpo», que la concupiscencia oscurece.
Una pedagogía
Educar en la dignidad del cuerpo
Tarea
Asumir el cuerpo
Vivir la masculinidad y la feminidad como expresión de la dignidad de la persona y signo de comunión — no como un dato biológico neutro.
Madurez
Signo de la persona
Solo la madurez espiritual permite que el cuerpo revele su significado esponsalicio, que el egoísmo tiende a oscurecer.
Magisterio
Una sola voz
Las palabras de Cristo sobre la pureza convergen con Gaudium et spes y Humanae vitae en la valoración de la dignidad matrimonial.
